Cantabria, un poco de historia

 

 

Las tierras de Cantabria, hace miles de años que estaban ya habitadas, como demuestran el arte rupestre de las numerosas cuevas que existen en la región con diferentes muestras de arte prehistórico, entre ellas Altamira.

Pero es a partir de la invasión Romana cuando aparece la primera referencia escrita al pueblo cántabro. Marco Poncio Catón, refiriéndose al río Ebro, describe que nace en tierra de cántabros.

La sociedad cántabra era  matriarcal,  viviendo de la caza, el ganado y la recogida de frutos silvestres. El único cultivo conocido era de cereales, para obtener cerveza de su fermentación.

Los romanos calificaban a los cántabros como pueblo bárbaro, salvaje e insumiso.

El territorio de los antiguos cántabros era prácticamente el mismo que ahora ocupa Cantabria, aunque algo más extenso. En sus montañas nacen ríos que hacen llegar su caudal al Cantábrico, al Mediterráneo y al Atlántico.

Durante la última mitad del siglo 1 a.c., siendo emperador Augusto, las legiones romanas invaden Cantabria, el único territorio de la península ibérica que aún no habían conquistado, debido a la dura orografía del terreno y la fuerte resistencia de sus pobladores.

El conflicto bélico duró más de diez años, consiguiendo los romanos, con esta conquista, el dominio total de la península ibérica. En la campaña participaron 7 legiones romanas (más de 70.000 soldados).

Durante el período de dominación, los cántabros fueron muy problemáticos para Roma, debido a su carácter rebelde, por lo que nunca les sometieron del todo, y los únicos asentamientos romanos en esta región no pasaron de alguna explotación minera y puestos de vigilancia en los límites del territorio, como Julióbriga.

Ya en la Edad Media, enfrentamientos entre cántabros y visigodos dieron como resultado, durante el reinado de Leovigildo, la ocupación visigoda de parte del sur de Cantabria.

En el año 683 Cantabria se convierte en Ducado de Cantabria, formando parte ya del reino visigodo, junto con el Ducado de Asturias, y dando origen, tras la desaparición de los visigodos, al primer reino cristiano Cántabro-Astur, con Alfonso I El Católico, hijo de Pedro Duque de Cantabria.

Finalizando el siglo VII Cantabria se desintegra en siete merindades. La de Asturias de Santillana, en la parte occidental, Trasmiera, en la costa central, Vecio, en la oriental, y Pas, Campoo,  Polaciones y Liébana en el sur.

 

MERINDADES DE CANTABRIA

 

En el siglo XII, bajo el reinado de Alfonso VIII de Castilla, Las Cuatro Villas (Castro-Urdiales, Laredo, Santander y San Vicente de la Barquera) consiguen sus fueros, convirtiéndose en puerta marítima del reino de Castilla.

En 1.248, naves de  Laredo  intervienen en la Reconquista de Sevilla, de ahí que en su escudo aparece la Torre del Oro, tres navíos y las cadenas que cerraban el paso en el Guadalquivir, las que rompieron con la quilla de sus barcos abriendo paso al resto de la flota. En esa batalla intervienen también naves de Santander y Comillas, por lo que también exhiben en sus escudos La Torre del Oro y un navío. Ambos elementos están integrados hoy en el escudo de Cantabria.

En 1.496 la Reina Isabel La Católica y su hija Dña. Juana de Castilla, parten del puerto de Laredo, con una gran flota, hacia Flandes, para desposarse, ésta última, con el Archiduque de Austria.

En 1.501, desembarca en Laredo, Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos.

En 1.502, Colón indica, a los Reyes Católicos, la arribada forzosa, a Laredo, de una de sus naves, en la que viaja Margarita de Austria, rumbo a Inglaterra.

En 1.504, Juana La Loca, vuelve a embarcar en Laredo.

En el siglo XV se crean en el Reino de Castilla las divisiones territoriales llamadas corregimientos, que se generalizan en el siglo XVI, siendo El Corregimiento de Laredo, centro político y administrativo de las Cuatro Villas del Mar, el que ejercía el control de gobierno en el territorio de Cantabria.

En 1.529, Laredo es declarado, según Cédula Real, único puerto apto desde Avilés a Bilbao, para las expediciones a la recién descubierta América.

El Emperador Carlos V, desembarca en Laredo en el año 1.556, en su último viaje, camino del Monasterio de Yuste, donde murió.

En 1.559, desembarca en el puerto de Laredo el Rey Felipe II, que prosigue viaje a Valladolid.

Finalizando el siglo XVI, la población rural de Cantabria se encuentra gravemente diezmada, debido a la peste, de alcance europeo, y al hambre. Es en el siglo XVII cuando empieza a recuperarse gracias al cultivo del maíz, cereal más generoso que los cultivados en la época, que contribuyó a mejorar la situación de la región.

En 1.762 se instala en Laredo el Regimiento de Milicias, bajo el bastón de mando del corregidor, pasando a denominarse todo el territorio de su influencia, más o menos la actual Cantabria,  “Bastón de Laredo”.

En 1778, los representantes de las jurisdicciones cántabras deciden constituir la provincia de Cantabria, previamente aprobado en las Cortes Españolas en 1.776 por Carlos III.

En 1821 la Diputación provincial de Cantabria presenta en las Cortes la composición territorial de la provincia de Cantabria, a lo que se interpone el ayuntamiento de Santander, exigiendo que la provincia, debido a la competencia con Laredo, se le denomine provincia de Santander, para evitar confusiones respecto a cuál es la capital, razón por la que Cantabria se ha denominado, desde 1.833, y durante 150 años, provincia de Santander.

En 1.836, Laredo pierde el Bastón, siendo ya Santander capital de provincia.

En 1898 Cantabria sufrió un duro golpe económico, debido a la pérdida de las colonias españolas en América, quedando prácticamente anulado el tráfico marítimo de ultramar. La economía pasó a basarse principalmente en la ganadería, la pesca,  y agricultura a pequeña escala, en las que se cultivaba lo indispensable para el mantenimiento familiar.

En 1912,  finalizada la construcción del Palacio de la Magdalena, se ofrece como regalo al rey Alfonso XIII de Borbón, convirtiéndose parte del litoral cántabro en zona de veraneo de la nobleza. 

En la década de los sesenta, Cantabria comienza una nueva era de progreso, principalmente en el sector industrial, del que se beneficiaron, sobre todo Santander, Torrelavega, Maliaño, Reinosa y El Astillero, siendo Laredo el mayor beneficiario del sector turístico.

En 1983 se constituye la Comunidad Autónoma de Cantabria.

 

 

Imagen de Cantabria